Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortazar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortazar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de junio de 2011

Elecciones insólitas.

No está convencido.
No está para nada convencido.
Le han dado a entender que puede elegir entre una banana, un tratado de Marcel, tres pares de calcetines de nilón, una cafetera garantida, una rubia de costumbres elásticas o la jubilación antes de la edad reglamentaria , pero sin embargo no está convencido.
Su reticencia provoca el insomnio de algunos funcionarios, de un cura y de la policía local.
Como no esta convencido, han empezado a pensar si no habría que tomar medidas para expulsarlo del país.
Se lo han dado a entender, sin violencia, amablemente.
Entonces ha dicho "En ese caso, elijo la banana"
Desconfían de él, es natural.
Hubiera sido mucho mas tranquilizador que eligiese la cafetera, o por lo  menos la rubia.
No deja de ser extraño que haya preferido la banana.
Se tiene la intención de estudiar nuevamente el caso.



Julio Cortázar -Último Round

viernes, 3 de diciembre de 2010

mi ciudad

Entonces andaré por mi ciudad y entraré en el hotel
o del hotel saldré a la zona de los retretes rezumantes de orín y excremento,
o contigo estaré, amor mío, porque contigo yo he bajado alguna vez a mi ciudad
y en un tranvía espeso de ajenos pasajeros sin figura he comprendido
que la abominación se aproximaba, que iba a ocurrir el Perro, y he querido
tenerte contra mí, guardarte del espanto,
pero nos separaban tantos cuerpos, y cuando te obligaban a bajar entre un confuso movimiento
no he podido seguirte, he luchado con la goma insidiosa de solapas y caras,
con un guarda impasible y la velocidad y campanillas,
hasta arrancarme en una esquina y saltar y estar solo en una plaza del crepúsculo
y saber que gritabas y gritabas perdida en mi ciudad, tan cerca e inhallable,
para siempre perdida en mi ciudad y eso era el Perro, era la cita,
inapelablemente era la cita, separados por siempre en mi ciudad donde
no habría ni hoteles para ti ni ascensores ni duchas, un horror de estar sola mientras alguien
se acercaría sin hablar para apoyarte un dedo pálido en la boca.



 de "62/ modelo para armar",

(el vicio favorito de la casa o las putas palabras que te encuentran cuando no te acordás qué carajo estabas buscando)

martes, 29 de junio de 2010

80

Cuando acabo de cortarme las uñas o lavarme la cabeza,o simplemente ahora que,mientras escribo,oigo un gorgoteo en mi estomago,
 me vuelve la sensación de que mi cuerpo se ha quedado atrás de mi (no reincido en dualismos pero distingo entre yo y mis uñas)
 y que el cuerpo empieza a andarnos mal, que nos falta o nos sobra (depende)
De otro modo: nos merecíamos ya una maquina mejor.El psicoanálisis muestra como la contemplación del cuerpo crea complejos tempranos. (Y Sartre, que en el hecho de que la mujer este "agujereada" ve implicaciones existenciales que comprometen toda su vida.).Duele pensar que vamos delante de este cuerpo ,pero que la delantera es ya error y rémora y probable inutilidad,porque estas uñas,este ombligo.
 quiero decir otra cosa,casi inasible:que el alma (mi yo-no-uñas) es el alma de un cuerpo que no existe.El alma empujo quizá al hombre en su evolución corporal,pero esta cansada de tironear y sigue sola adelante.Apenas da dos pasos
se rompe el alma ay porque su verdadero cuerpo no existe y la deja caer plaf
La pobre se vuelve a casa ,etc., pero esto no es lo que yo.
En fin.
Larga charla con Traveler sobre la locura.Hablando de los sueños,nos dimos cuenta casi al mismo tiempo que ciertas estructuras soñadas serian formas corrientes de locura a poco que continuaran en la vigilia.Soñando nos es dado ejercitar gratis nuestra aptitud para la locura.Sospechamos al mismo tiempo que toda locura es un sueño que se fija.
Sabiduria del pueblo: "es un pobre loco,un soñador..."

-Rayuela-

martes, 16 de febrero de 2010

Me caigo y me levanto.

Nadie puede dudar de que las cosas recaen. Un señor se enferma, y de golpe un miércoles recae. Un lápiz en la mesa recae seguido. Las mujeres, cómo recaen. Teóricamente a nada o a nadie se le ocurría recaer pero lo mismo está sujeto, sobre todo porque recae sin conciencia, recae como si nunca antes. Un jazmín, para dar un ejemplo perfumado. A esa blancura, ¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo? El mero permanecer ya es recaída: el jazmín, entonces. Y no hablamos de las palabras, esas recayentes deplorables, ni de los buñuelos fríos, que son la recaída clavada.
Contra lo que pasa se impone pacientemente la rehabilitación. En lo mas recaído hay siempre algo que pugna por rehabilitarse, en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda, en los poemas de Pérez, en Pérez. Todo recayente tiene ya en si un rehabilitante pero el problema, para nosotros los que pensamos nuestra vida, es confuso y casi infinito. Un caracol segrega y una nube aspira; seguramente recaerán, pero una compensación ajena a ellos los rehabilita, los hace treparse poco a poco a lo mejor de sí mismos antes de la recaída inevitable. Pero nosotros, tía, ¿cómo haremos, cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído si por la mañana estamos tan bien, tan café con leche, y no podemos medir hasta dónde hemos recaído en el sueño o en la ducha? Y si sospechamos lo recayente de nuestro estado, ¿cómo nos rehabilitaremos? Hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña, al terminar su obra maestra, al afeitarse sin un solo tajito; no toda recaída va de arriba a abajo, porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa cuando ya no se sabe dónde se está. Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundió en el mar epónico, y Dios te libre de una zambullida tan mal preparada. Tía, como nos rehabilitaremos?
Hay quien ha sostenido que la rehabilitación sólo es posible alterándose, pero olvidó que toda recaída es una desalteración, una vuelta al barro de la culpa. En efecto somos lo más que somos porque nos alteramos, salimos del barro en busca de la felicidad y la conciencia y los pies limpios. Un recayente es entonces un desalterante, de donde se sigue que nadie se rehabilita sin alterarse. Pretender la rehabilitación alterándose es una triste redundancia: nuestra condición es la recaída y la desalteración, y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera, que por lo demás ignoro. No solamente ignoro eso sino que jamás he sabido en qué momento mi tía o yo recaemos. ¿Cómo rehabilitarnos, entonces, si a lo mejor no hemos recaído todavía y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados? Tía, ¿no será ésa la respuesta, ahora que lo pienso? Hagamos una cosa: usted se rehabilita y yo la observo.Varios días seguidos, digamos una rehabilitación continua, usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo. O al revés, si prefiere, pero a mi me gustaría que empezara usted, porque soy modesto y buen observador. De esa manera, si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación, mientras que usted no le da tiempo a la recaída y se rehabilita como en un cine continuado, al cabo de poco nuestra diferencia será enorme, usted estará tan por encima que dará gusto. Entonces, yo sabré que el sistema ha funcionado y empezaré a rehabilitarme furiosamente, pondré el despertador a las tres de la mañana, suspenderé mi vida conyugal y las demás recaídas que conozco para que sólo queden las que no conozco, y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos, tía, y será tan hermoso decir: "Ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado, el mío todo de frutilla y el de usted con chocolate y un bizcochito"





miércoles, 28 de octubre de 2009

Rayuela

67

Me estoy atando los zapatos,contento,silbando,y de pronto la infelicidad.Pero esta vez te pesque,angustia,te sentí previa a cualquier organización mental,al primer juicio de negación. Como un color gris que fuera un dolor y fuera el estomago. Y casi a la par (pero después, esta vez no me engañás) se abrió paso el repertorio inteligible, con una primera idea explicatoria: "Y ahora vivir otro día, etc." De donde se sigue: "Estoy angustiado porque ...etc."
La idea a vela, impulsadas por el viento primordial que sopla desde abajo (pero abajo es solo una localización física). Basta un cambio de brisa (pero qué es lo que cambia de cuadrante?) y al segundo están aquí las barquitas felices,con sus velas de colores. "Después de todo no hay razón para quejarse, che", ese estilo.

Me desperté y vi la luz del amanecer en las mirillas de la persiana. Salía tan de adentro de la noche que tuve como un vómito de mí mismo, el espanto de asomar a un nuevo día con su misma presentación, su indiferencia mecánica de cada vez: conciencia, sensación de luz, abrir los ojos, persiana, el alba.
En ese segundo, con la omnisciencia del semisueño, medí el horror de lo que tanto maravilla y encanta a las religiones: la perfección eterna del cosmos, la revolución inacabable del globo sobre su eje. Náusea, sensación insoportable de coacción. Estoy obligado a tolerar que el sol salga todos los días. Es monstruoso. Es inhumano.
Antes de volver a dormirme imaginé (vi) un universo plástico, cambiante, lleno de maravilloso azar, un cielo elástico, un sol que de pronto falta o se queda fijo o cambia de forma.
Ansié la dispersión de las duras constelaciones, esa sucia propaganda luminosa del Trust Divino Relojero.

-



jueves, 6 de agosto de 2009

Johnny Carter dixit





"La gente se figura que algunas cosas son el colmo de la dificultad, y por eso aplauden a los trapecistas, o a mí. Yo no sé qué se imaginan, que uno se está haciendo pedazos para tocar bien, o que el trapecista se rompe los tendones cada vez que da un salto. En realidad las cosas verdaderamente difíciles son otras tan distintas, todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento. Mirar, por ejemplo, o comprender a un perro o a un gato. Esas son las dificultades, las grandes dificultades."

(...)


" -Sobre todo no acepto a tu Dios -murmura Johnny-. No me vengas con eso, no lo permito. Y si realmente está del otro lado de la puerta, maldito si me importa. No tiene ningún mérito pasar al otro lado porque él te abra la puerta. Desfondarla a patadas, eso sí. Romperla a puñetazos, eyacular contra la puerta, mear un día entero contra la puerta. Aquella vez en Nueva York yo creo que abrí la puerta con mi música, hasta que tuve que parar y entonces el maldito me la cerró en la cara nada más que porque no le he rezado nunca, porque no le voy a rezar nunca, por que no quiero saber nada con ese portero de librea, ese abridor de puertas a cambio de una propina, ese..."



párrafos de El Perseguidor, cuento publicado en Las Armas Secretas (1959), Julio Cortázar.


(mi autor favorito, mi personaje favorito, mi cuento favorito, mis párrafos favoritos. el libro que me cambió la vida y más. no sé que más decir. es un honor para mí citar estas líneas. too much.)

lunes, 20 de julio de 2009

De Papeles inesperados,Poemas.

-

Mi sufrimiento doblado...


Y también no estar triste,
no crecer con las fuentes,no doblarse en los sauces.
Ancha es la luz para dos ojos,y el dolor danza
en los pechos que aceptan sin flaqueza sus fríos escarpines.
Y no decirte ni lejana ni perdida
para no darle razón al mar que te retiene.
Y elogiarte en la mas perfecta soledad
a la hora en que tu nombre es la primera lumbre en mi ventana

. Benditos sean mis ojos
. porque tan alto miraron.

-Julio Cortázar-


-
(Abuso Cortazariano,exceso de poesía,es la vida che,las circunstancias,y como-me-gusta)

-

lunes, 13 de julio de 2009

Para leer en forma interrogativa


-

Welcome Ghost

Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...
Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...
Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...
Has sabido
con cada poro de la piel, sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.


-Julio Cortazar -







Estoy muy cursi,lo se.Pero no lo puedo evitar y no lo quiero evitar...

sábado, 25 de abril de 2009

La foto salio movida-Texto completisimo,de Historias de cronopios y de famas (pobres esperanzas que quedaron fuera del titulo)

Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.


Julio Cortazar
(se que repito autor,pero esto es sumamente importante,ya van a saber el porque)

jueves, 16 de abril de 2009

fragmento de "Los Reyes", Julio Cortazar


TESEO

Vine a eso. A matarte y callar. Sólo mientras Ariana esté en peligro. Apenas la alce a mi nave, todo yo seré voz gritando tu muerte, para que el aire caiga como una plaga en la cara de Minos.

MINOTAURO

Iré delante de ti, trepado en el viento.

TESEO

No serás más que un recuerdo que morirá con el caer del primer sol.

MINOTAURO

Llegaré a Ariana antes que tú. Estaré entre ella y tu deseo. Alzado como una luna roja iré en la proa de tu nave. Te aclamarán los hombres del puerto. Yo bajaré a habitar los sueños de sus noches, de sus hijos, del tiempo inevitable de la estirpe. Desde allí cornearé tu trono, el cetro inseguro de tu raza... Desde mi libertad final y ubicua, mi laberinto diminuto y terrible en cada corazón de hombre.


miércoles, 1 de abril de 2009

62 Modelo para armar,de Julio Cortazar (fragmento)

-No es culpa tuya,Mar.No debería dolerte tanto ya,no debería.Me cuidas,te quedas,los días pasan.
-Cincuenta y dos gnomos.
-Si soy la malcontenta no es por culpa tuya.Encontraste la palabra justa,pero no eres tu quien me encierra en esta inercia.Hay una sola cosa que no comprendo,y es que
todavía estés aquí conmigo,Mar.
-
Sacher Masoch-le digo,acariciándole el pelo.
-La existencia precede a la
esencia,querida.
-No,tu no eres
así,no naciste para ser así.Ya ves,yo debería...
-
Sh,no hables de deberes.Ya lo se,por lo demás,pero seria inútil.Siempre hay otro asiento en el avión del fugitivo,un lugar donde ponerse detrás o al lado,siempre se puede ser la sombra o el eco.No hagas eso que deberías hacer porque allí estaré,malcontenta.
Mas tarde,como siempre,me
maldeciria por eso lenguaje sentimental,entre chantaje y venganza,en todo caso hostigamiento inútil.Nicole debía entenderlo así porque agacho la cabeza y se puso a ordenar sus dibujos,a guardar los lapices.Volví a acariciarle el pelo ,le pedí perdón y ella dijo rápidamente:"No,no eres tu quien...",y se detuvo,y sin saber porque sonreimos al mismo tiempo y nos besamos largamente;sentí que nuestras caras y nuestras bocas componian el reloj de arena donde una vez mas empezaba a correr el fino chorro de un tiempo silencioso e inútil.Ya era tarde para ir al museo,la luz de la habitación tomaba ese tono marchito que iba tan bien con su olor y los rumores del pasillo.En ese aplazamiento que repetiría ya tantos otros desde la tarde en la carretera en Mantua,con las casas rojas a la izquierda,se abría una zona de ritos y de juegos,de antiguas ceremonias que llevaban al amor de los cuerpos egoístas,empecinados negadores de la otra soledad que estaría esperandolos a los pies de la cama.Era la tregua precaria,la tierra de nadie donde caerían enlazados,se desnudarían entre murmullos,confundiendo las manos y las ropas,ahincandose en una falsa eternidad recurrente.Jugarian a los sobrenombres o a los animalitos,en una secuencia graduada y conocida y siempre deliciosa.
Tontísimo,diría Nicole.No soy nada tonto,diría Marrast.