martes, 7 de abril de 2009

Le temps du mepris

"Golpeó de nuevo.
Los dos hilos de luz en ángulo recto que limitaban todavía la puerta se apagaron.
Su fuerza, hecha parásito, lo corroía obstinadamente. Era un animal de acción, y las tinieblas lo desintoxicaban de voluntad.
Había que esperar; eso era todo. Durar. Vivir como una lamparilla de noche, como los paralíticos, como los agonizantes, con esa voluntad terca y oculta, como un rostro en el fondo de las tinieblas.
Y si no, la locura."

de "El tiempo del desprecio", capítulo 1
André Malraux


3 comentarios:

E m e dijo...

Ya lo lei tantas veces que me lo se de memoria jaja,me voy a tener que comprar el libro !

Laurean. dijo...

Flashero, interesante. Tan bueno está ese libro como para que te lo sepas de memoria?
Besotes.

gretel dijo...

Uh, el tiempo del desprecio, novelita corta, se lee en 45 minutos maravillosos. lean, gentes, lean.